Tesista de FIA UdeC gana concurso con proyecto que crea un Sistema de Aplicación Selectiva de Plaguicida



El estudiante tesista Rodrigo Sepúlveda, de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción y su profesor guía, el Dr. Christian Correa, del Laboratorio de Investigación en Robótica de Campo del Departamento de Mecanización y Energía de la misma Facultad, ganaron recientemente el Octavo Concurso de Valorización de la Investigación en la Universidad (VIU) de FONDEF-CONICYT, con el proyecto de “Desarrollo de un Sistema de Aplicación Selectiva de Plaguicida”.

Se trata de un concurso específico de CONICYT orientado a valorizar la investigación universitaria, “entonces lo que hace CONICYT, con este concurso, es evitar que buenas ideas de tesis, que sean de base tecnológica y que tengan potencial de negocio, solo queden en el papel. Aunque CONICYT le solicita a los alumnos que participen del concurso junto a su profesor guía, es el alumno quien debe postular. Si se adjudica el concurso, existen dos etapas. La primera, donde hay un monto de 2 millones de pesos destinados a capacitar, por 3 meses, al alumno a través de mentorías y coaching para que pueda lograr un emprendimiento a partir de su idea de tesis. Luego viene la segunda etapa, de unos 9 meses, donde existen alrededor de 24 millones de pesos que se entregan para implementar la idea a un nivel de prototipo comercial viable, es decir, un prototipo que permita la demostración comercial de la idea”, explicó el académico Christian Correa.

Según lo explicado por el docente, ambos se encuentran desarrollando un Sistema de Aplicación Inteligente de Plaguicidas. “Lo que hace en particular en los frutales, es detectar dónde están las hojas, donde está el follaje y sólo aplicar el plaguicida cuando las detecta”. Idea innovadora si se considera que de esta forma se consigue que la cantidad de plaguicida se ajuste a las características estructurales de los frutales.

“Por ejemplo en manzanos, entre cada uno de los árboles plantados tienes un espacio considerable y cuando pasa un pulverizador convencional, en esos espacios se sigue aplicando el producto, por lo que este se pierde. Esta pérdida, no solo tiene impacto económico sino que también ambiental. Se estima que dependiendo del estado de desarrollo del árbol, si es que aplicas alguna tecnología que permita, como la nuestra, hacer la aplicación en forma inteligente, hay un ahorro en plaguicidas de entre un 25 y 75%,”, precisó Christian Correa.

Dada la importancia de esta eficiente técnica, el académico destacó la importancia que tiene para la Facultad de Ingeniería Agrícola, el participar en este tipo de instancias. “Hay una doble motivación, la primera, es que somos una Facultad de Ingeniería y por lo tanto tenemos un rol social que cumplir desde esa perspectiva y la segunda motivación se relaciona con que ahora somos Región de Ñuble y somos la única Facultad de Ingeniería de la Región, lo que significa que tenemos que marcar presencia en distintos ámbitos, por ejemplo en contaminación ambiental, en realizar transferencia tecnológica y generar ciertas capacidades regionales en el desarrollo de energías renovables”.

Finalmente, el tesista Rodrigo Sepúlveda, se refirió al desafío que implica haber ganado este concurso, “es un gran desafío tanto en el ámbito profesional como personal, dado que al momento de dar inicio a la tesis, nunca imaginé participar en este tipo de concurso, pero conforme  avanzaba en el tema, buscamos distintas opciones de financiación para mejorar lo que ya teníamos, al momento de que supimos de la existencia de este concurso decidimos participar con la finalidad de que si ganábamos lograríamos un impacto en el cuidado del medio ambiente, en la calidad de vida de los agricultores y sobre la agricultura en general. El mayor desafío que se viene es el lograr materializar este tema de tesis y producirlo a escala comercial con la finalidad de posicionarlo en el mercado y que no se quede en una simple idea”.

Cabe destacar que a este concurso se presentaron más de 140 trabajos a nivel nacional, quedando únicamente 59 aceptadas, y 10 son de la Universidad de Concepción.